|
¡Es el distribuidor! Voltea y no ve a nadie, sólo a un caballo que estaba al lado del camino, y sin más sigue buscando el desperfecto. Y otra vez se oye la voz: No hay duda, es el distribuidor, está flojo el distribuidor. Antes de que terminara de oírse la voz voltea el hombre, y ve sorprendido que el caballo era quien estaba hablando. Y haciéndole caso al caballo arregla el distribuidor, y arranca hasta llegar una cantina del poblado. Dirigiéndose al cantinero le dice: ¿Me da un wisky?, no me va a creer lo que me pasó en el camino, se me descompuso mi carro, y un caballo negro me habló. El cantinero sin desconcertarse le responde: ¡Que bueno, porque el caballo blanco no sabe nada de mecánica! ¿Tienes un cigarrillo? El conductor asombrado le contesta: ¿Qué haces? ¿Te quieres matar? Y el motorista le dice: ¡No! Si yo fumo poco. ¡Vaya calentón!, ¿Eh? A lo que el del 600 le responde: Tú verás, ¡No entraba la tercera!
Búsqueda personalizada
Copyright © 2008 QueMatedeRisa.110mb.com
|