• Había una vez un hombre que se encontró una lámpara mágica, entonces la frotó y salió un genio.
    El genio dijo al hombre:
    Yo te puedo conceder dos deseos.
    Y el hombre le contestó:
    Quiero, estar rodeado de muchas mujeres bonitas, al ver cumplido su deseo dice asombrado: ¡Me quiero morir!
    Y el genio dice:
    Concedido tu deseo.




  • Erase una vez un hombre jugando al golf que al acomodar la primera pelota oye que ésta le habla:
    ¡No me pegues! ¡No me pegues!
    El hombre mira con asombro a la pelota y piensa que alguien le está jugando una broma y no le da mayor importancia. Cuando se acomoda para volver a pegarle siente que la pelota vuelve a hablarle:
    ¡No me pegues! ¡No me pegues!
    El hombre asombrado levanta la pelota y ésta le dice que es un genio encantado y que si lo libera, frotando la pelota le concederá tres deseos.
    De la pelota sale un elegante genio y le dice:
    Te concederé tres deseos con la única condición de que cada deseo que tú me pidas te lo daré, pero le concederé lo mismo a tu esposa multiplicado por 5.
    El hombre entusiasmado le dice que no tiene problemas y que su primer deseo era 1.000.000 de dólares.
    Entonces, el genio le concede su millón y a su esposa 5 millones.
    El segundo deseo es el último Mercedes coleccionable de un color que nadie tuviera. Entonces, el genio le da su auto y 5 para su esposa.
    Bueno le dice el genio:
    Te falta tu último deseo, piensa bien lo que pedirás.
    Está bien le contesta el hombre muy emocionado dice:
    Quiero un ataque al corazón así de chiquitito.
    Cierto día un hombre encontró una botella, al destaparla se dio cuenta que tenía un genio.
    Este le dijo: Te concederé tres deseos.
    Muy bien dijo el hombre, mi primer deseo es tener mucha lana (dinero)
    Concedido dijo el genio y lo convirtió en oveja.

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