• Era un pordiosero que entró a una iglesia y le pregunta a Dios:
    Oh Dios, en tu infinita sabiduría, ¿cuánto es para ti mil años?
    Dios le contesta:
    Para mí mil años es un día.
    El pordiosero vuelve a interrogar a Dios:
    Oh Dios, ¿y cuánto es para ti un millón de pesos?
    Dios le dice:
    Para mí un millón de pesos es un centavo.
    Y el pordiosero le dice:
    Entonces, regálame un centavo.
    Y Dios le contesta:
    ¡Permíteme un día!




  • E Un tipo llega a las puertas del cielo, donde lo recibe San Pedro quien, tras consultar un registro que tiene delante, le dice: Veamos, no has hecho nada especialmente malo en la vida, pero la verdad es que tampoco has hecho nada especialmente bueno. Me temo que una cosa viene a compensar la otra. No se puede decir que hayas hecho nada extraordinario, o sea que no te puedo dejar pasar.
    Pero, ¿Y lo de los pandilleros?
    Explícate.
    Iba conduciendo por una carretera, de noche, cuando vi a un grupo de pandilleros dando una paliza a un pobre tipo. Salí del coche, me acerqué al jefe del grupo y lo golpeé en toda la cara.
    ¡Caramba!
    Y entonces les dije a todos que soltaran al tipo o se las iban a tener que ver conmigo, así que lo soltaron.
    Vaya, es estupendo, ¿Y cuando ocurrió eso?
    ¡Pues, hace un par de minutos!
    Página  1   2   3   4
  • Búsqueda personalizada