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¡Caliente la empaná, caliente la empaná! Entonces el señor preguntó: ¿Cuánto vale una empanada? Mil pesos no más, señor. Deme una, por favor. El señor se va con su compra pero, luego de un rato vuelve enfurecido donde el joven y le dice: ¡Oye idiota, esta empanada está fría! Pero claro que sí, por algo yo gritaba, "¡Caliente la empaná, caliente la empaná!" Mire señor, estoy vendiendo este reloj. El señor le responde: No gracias, tengo reloj. Pero este es un magnifico reloj, mire lo que hace, y el vendedor presiona un pequeño botón y sale una pequeña pieza musical. El señor le responde: Gracias, pero tengo radio. Pero eso no es todo, dice el vendedor y le pide su número telefónico, y presiona un pequeño botón y se encuentra llamando a su casa. El señor convencido le pregunta al vendedor: ¿Cuánto cuesta? Eso es lo mejor, solo cuesta 200 pesos, dice el vendedor. Está bien, responde el señor. Mire es suyo, que le vaya bien, y se va. En eso lo llama el señor y le dice: ¡Dejó sus maletas! Y el vendedor le responde: ¡No, esas son las baterías! Copyright © 2008 QueMatedeRisa.110mb.com
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